En el artículo sobre IA y Código Técnico la regla práctica era una: el documento delante y el apartado en cada respuesta. NotebookLM (que desde julio de 2026 se llama Gemini Notebook) es la herramienta que convierte esa regla en el funcionamiento por defecto. No se le pregunta de memoria: se le dan los documentos y contesta con ellos, citando el fragmento.
Eso no lo hace infalible, pero cambia el tipo de error y, sobre todo, lo hace comprobable. Este artículo explica qué es, en qué trabajos de un estudio de arquitectura rinde, y propone una formación de cuatro sesiones para que el equipo lo use bien desde la primera semana.
Qué es y qué ha cambiado con el nombre
NotebookLM es un asistente de Google que trabaja sobre un cuaderno: un espacio al que se suben fuentes (PDF, Word, presentaciones, páginas web, vídeos, audio) y sobre el que se pregunta. Cada respuesta lleva citas numeradas que, al pulsarlas, muestran el fragmento exacto de la fuente del que sale. Además genera resúmenes, guías de estudio, mapas mentales y resúmenes en audio o vídeo a partir de esas fuentes.
El 16 de julio de 2026 Google lo renombró Gemini Notebook. Según su anuncio, sigue siendo un producto independiente; los cuadernos se sincronizan con la app de Gemini y, en los planes superiores, cada cuaderno puede ejecutar código para analizar datos de las fuentes. Los enlaces antiguos redirigen solos, así que nada de lo que el estudio ya tuviera se pierde. En este artículo usamos los dos nombres indistintamente, porque en el estudio se le seguirá llamando NotebookLM durante mucho tiempo.
Según la ayuda oficial, hasta 50 fuentes por cuaderno en la versión gratuita (más en los planes de pago) y hasta 500.000 palabras o 200 MB por fuente. Da de sobra para un cuaderno por tema (el DB-SI con sus documentos de apoyo, las bases de un concurso), no para meter toda la normativa del estudio en uno solo.
Por qué encaja en un estudio de arquitectura
Un estudio vive rodeado de documentos largos que hay que consultar a trozos: Documentos Básicos, normativa autonómica, ordenanzas municipales, pliegos, bases de concursos, informes técnicos, requerimientos. La pregunta casi nunca es «¿qué dice la norma?» en abstracto, sino «¿dónde dice esto, y qué dice exactamente?».
Para esa pregunta, un asistente que responde con la fuente delante es mucho más seguro que uno que responde de memoria. Los errores típicos de un chatbot con la normativa (mezclar versiones, inventar apartados, dar valores parecidos al correcto) se reducen mucho cuando el texto que consulta es el vigente y lo has cargado tú. No desaparecen: el modelo puede leer mal una tabla o unir dos fragmentos que no van juntos. Pero ahora cada respuesta trae su cita, y la cita se abre.
Lo que no cambia: NotebookLM no calcula una demanda energética, no comprueba unos planos contra el DB-SUA y no firma nada. Sabe lo que dicen tus documentos, no lo que pasa en tu edificio.
Cuatro usos que rinden desde el primer día
Un cuaderno de normativa por tema
Un cuaderno «Seguridad en caso de incendio» con el DB-SI vigente descargado de la web oficial del CTE, sus documentos de apoyo y la normativa autonómica que aplique. Otro de accesibilidad. Otro con el plan general y las ordenanzas del municipio donde más se trabaja. Se monta una vez, se comparte con el equipo y se actualiza cuando cambia la norma. Preguntas como «¿qué exige el DB-SI a una escalera protegida?» devuelven el texto con su apartado, y el valor se lee en la cita.
Desglosar bases de concurso y pliegos
Se suben las bases, los anexos y las respuestas a consultas, y se pide la lista de documentación a entregar con el apartado de cada exigencia, los criterios de valoración y los motivos de exclusión. Es el trabajo tedioso de leer cuarenta páginas para no olvidar un formato de panel, y la lista resultante se comprueba contra las citas en diez minutos.
Preparar la respuesta a un requerimiento
Con el requerimiento del ayuntamiento, la memoria presentada y la ordenanza en el mismo cuaderno, se le pide que separe cada punto y diga qué parte de la documentación lo afecta. El método completo (tipos de requerimiento, cómo se cuentan los plazos, cómo se contesta) está en contestar un requerimiento en plazo. La IA ayuda a desglosarlo; la contestación la revisa y la firma el técnico.
Formar a quien entra nuevo
Un cuaderno con el manual interno del estudio, las plantillas, los criterios de dibujo y dos o tres expedientes cerrados de ejemplo. Quien se incorpora pregunta ahí cómo se nombra un plano o qué lleva el anejo de gestión de residuos antes de preguntar a un compañero. La guía de estudio y el resumen en audio que genera sirven como primera lectura.
| Cuaderno | Fuentes | Qué se comprueba siempre |
|---|---|---|
| Normativa por tema | DB vigente, documentos de apoyo, norma autonómica | Que la cita es de la versión vigente y el valor está en ella |
| Concurso o licitación | Bases, anexos, respuestas a consultas | Cada exigencia de la lista contra su apartado |
| Requerimiento | Requerimiento, memoria presentada, ordenanza | Que ningún punto del requerimiento se ha quedado fuera |
| Incorporación al estudio | Manual interno, plantillas, expedientes de ejemplo | Que el manual cargado es la última versión |
Una formación en cuatro sesiones
No hace falta un curso largo. Lo que sí hace falta es que todo el equipo aprenda lo mismo y con los documentos del estudio, no con ejemplos genéricos. Esta es la estructura que proponemos: cuatro sesiones de una hora, cada una con un ejercicio que se queda como cuaderno de trabajo.
- Sesión 1: Montar un cuaderno y leer las citas. Cada persona crea un cuaderno con un Documento Básico descargado de la web oficial y hace cinco preguntas cuya respuesta ya conoce. El ejercicio no es preguntar, es abrir cada cita y comprobar si dice lo que la respuesta afirma. Se acaba la sesión sabiendo distinguir una respuesta citada de una respuesta que solo lo parece.
- Sesión 2: Preguntar bien. Pedir que conteste solo con las fuentes y que diga «no consta» cuando algo no esté; pedir el apartado además de la cita; preguntar por el ámbito de aplicación antes que por el valor. Ejercicio: una pregunta cuya respuesta no está en las fuentes, para ver qué hace el modelo cuando no sabe.
- Sesión 3: Un caso real del estudio. Bases de un concurso al que se vaya a presentar el estudio, o un requerimiento ya contestado. El grupo saca la lista de documentación o el desglose de puntos y la compara con lo que se hizo a mano. Es la sesión que convence, o no, de que merece la pena.
- Sesión 4: Reglas del estudio y datos. Qué cuenta se usa (la de trabajo, no la personal), qué no se sube nunca, quién mantiene cada cuaderno compartido y cómo se actualiza cuando cambia una norma. Se cierra con un documento de una página que el equipo firma o, al menos, lee.
Ese documento final tiene un segundo valor. Desde febrero de 2025, el artículo 4 del Reglamento europeo de IA obliga a quien usa sistemas de IA a procurar que su personal tenga un nivel suficiente de alfabetización en IA. No pide un título ni un número de horas; una formación práctica, con fecha y asistentes, es la forma más sencilla de poder demostrar que se ha hecho.
Cinco reglas para que no meta un error
- La versión vigente, descargada de la fuente oficial. Un cuaderno con un DB de 2013 contesta muy bien… con la norma de 2013. Anota en el nombre de cada fuente la fecha de descarga.
- Ningún número sin abrir su cita. Transmitancias, anchos, distancias de evacuación: el valor se lee en la fuente, no en la respuesta.
- Pocas fuentes y del mismo tema. Un cuaderno con cincuenta documentos de todo tipo mezcla ámbitos igual que un chatbot. Mejor diez cuadernos pequeños que uno enorme.
- Lo que no está en las fuentes no existe para él. Si no has cargado la normativa autonómica, no te la va a mencionar; que no la mencione no significa que no aplique.
- Los datos de clientes, solo en la cuenta de trabajo. Según la ayuda oficial, con una cuenta de trabajo de Google Workspace lo que se sube no lo revisan personas ni se usa para entrenar, y se aplican las condiciones de Google Cloud. En una cuenta personal rigen las condiciones generales, y lo que se envía como comentario sí puede revisarlo una persona. Antes de subir un expediente, repasa lo que exige el RGPD.
Cómo encaja con Rucob
Rucob no sustituye a un cuaderno de normativa, ni lo pretende. Hace la otra mitad: llevar los expedientes del estudio por las fases del encargo, con sus tareas, requerimientos, actas y presupuestos. Su asistente responde sobre tus expedientes (qué falta en esta fase, qué requerimiento vence esta semana), no sobre lo que exige la norma.
La combinación que funciona es esa: el cuaderno de NotebookLM para saber qué dice la normativa, con la cita delante, y Rucob para que el punto del requerimiento o la tarea pendiente que sale de esa consulta tenga responsable y fecha.
Fuentes
Páginas oficiales en las que se apoya este artículo, comprobadas el 17 de octubre de 2026. Las funciones y los límites de la herramienta cambian a menudo y dependen del plan: conviene comprobarlos en la ayuda oficial antes de organizar el trabajo del estudio alrededor de ellos.
- Google : NotebookLM is now Gemini Notebook: anuncio del cambio de nombre, 16 de julio de 2026.
- Google Workspace Updates: NotebookLM is now Gemini Notebook: despliegue y redirección de los cuadernos existentes.
- Ayuda de Gemini Notebook: fuentes admitidas y límites: tipos de fichero, número de fuentes y tamaño máximo.
- Ayuda de Gemini Notebook: comentarios y uso de los datos: entrenamiento, revisión humana y cuentas de trabajo.
- Código Técnico de la Edificación (web oficial): Documentos Básicos vigentes y documentos de apoyo.
- Reglamento (UE) 2024/1689, de inteligencia artificial: artículo 4, alfabetización en IA.
Los cuatro usos, el plan de formación y las reglas son criterio propio a partir de cómo trabaja un estudio, no una fuente citable. La mejor comprobación es la primera sesión: un Documento Básico, cinco preguntas que ya sabes contestar y todas las citas abiertas.
